La mayor colección de motocicletas

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¿En qué lugar del mundo podrá ver más de mil quinientas motocicletas en excelentes
condiciones? El Museo Automovilístico Clásico Barber, ubicado en Birmingham, Alabama, en
los Estados Unidos, cuenta con la mayor colección de motocicletas en el mundo, de acuerdo
con Guinness World Records.

Su propietario, George Barber presenta en este museo más de 1,600 motos producidas en
un lapso de más de cien años, en la cual representa a 220 fabricantes de 22 países. Esta exhibición épica muestra el diseño único de cada pieza. Pero eso no es todo, también alberga la colección más extensa del mundo de automóviles Lotus, además de una variedad de autos excepcionales e inusuales.

Pero, ¿cómo comenzó la historia de este Museo? En la década de los 60. El entusiasmo de George Barber por la velocidad despertó su visión para lo que hoy es el museo. Él fue piloto para Porsche en los años sesenta, el récord de Barber en las pistas era impresionante: 63 carreras en el primer puesto. Barber, quien para entonces era un empresario exitoso, redescubrió su pasión por los deportes de motor en 1988, y comenzó a coleccionar y restaurar automóviles clásicos.

1988, Cambio de marcha. Debido a que ya existían magníficas y extensas colecciones de
autos, Barber escuchó el consejo de su viejo amigo Dave Hooper, quien le sugirió centrarse
en las motos en vez de los autos. Hombre con grandes sueños, Barber aprovechó la oportunidad para lograr lo que nadie había hecho antes: crear “la mejor y la mayor” colección de motocicletas.

1991, Maravillas en dos ruedas. Para dar el impulso inicial a la colección de Barber, su
amigo Hooper sugirió adquirir un trío de Honda V-4. Poco después, obsequió a Barber dos de sus propias motocicletas. Una de estas, una excepcional y exquisitamente detallada
Victoria Bergmeister, de inmediato se ganó el corazón de Barber. La búsqueda siguió.

1994, Obras de arte en movimiento. Ese magnífico regalo (la Bergmeister) inspiró a Barber. Maravillado ante la belleza del vehículo, pudo apreciar las motocicletas como algo mucho más allá de simples máquinas veloces, eran también obras de arte. En este año se estableció el Museo Automovilístico Clásico Barber como una fundación operativa privada. El museo abrió sus puertas al público para mostrar la ingeniería, el balance y el diseño único de cada pieza.

Década de los 90. Barber no olvidó su amor por la velocidad, por lo que lanzó un programa de carreras para promover la colección y al mismo tiempo demostrar que el suyo era un “museo vivo”. El Equipo de Carreras Barber compitió por primera vez en la serie de la Asociación Norteamericana de Motocicletas Históricas de Carreras (AHRMA) en Daytona, en 1992. Ganó varias carreras importantes y generó expectativa en la comunidad del motociclismo clásico. El equipo continuó compitiendo en los EE. UU. y Europa hasta 1998, y trajo a Birmingham siete campeonatos nacionales.

La escena mundial. Una llamada del Museo Guggenheim de Nueva York en 1998 fue un
momento decisivo para el Museo Barber. Con el envío de 21 motocicletas para presentarse
en la exposición original en Nueva York El arte de la motocicleta, Barber siguió mostrando la conexión entre el deporte motor y el arte. La exposición El arte de la motocicleta también viajó a Chicago y a Bilbao, España.

“¡En Birmingham!”. La emoción de la muestra en Nueva York hizo surgir un sueño mucho
más grande en Barber: “¡Podemos hacer esto en Birmingham!”, afirmó. Barber se dispuso a
crear un centro de clase mundial, único en su tipo. Yendo más allá, imaginó también un circuito de pistas, el cual se logró años más tarde.

Fama mundial. En abril de 2014, Guinness World Records reconoció oficialmente al museo
de Barber como la mayor colección de motocicletas del mundo.

Hoy es un museo extraordinario. El museo, de arquitectura creativa y con gran atención al detalle, aloja más de 1600 motocicletas, cuya producción cubre más de cien años. El amor de George Barber por los autos siguió siendo intenso y actualmente presume la mayor colección de Lotus en el mundo, y la pieza principal es el Lotus 21, también exhibe autos de carreras, incluyendo el Ferrari F-158 de 1964 en el que John Surtees ganó el Campeonato Mundial de Carreras de la Fórmula 1 de ese año.

La historia vive. Conforme la colección sigue creciendo, la historia del museo también
continúa. Siempre con el compromiso de preservar la historia de los deportes de motor, el
Museo Automovilístico Clásico Barber mira el futuro con entusiasmo. Su propietario afirma
que quiere “usar el museo como herramienta para atraer más gente a Birmingham”, un deseo ya cumplido porque hoy en día este lugar se ha convertido en un destino turístico realmente asombroso.

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